La escucha como modo de resistencia

LA ESCUCHA COMO MODO DE RESISTENCIA

Acerina Amador (ES) y Marina Quesada (ARG)

Las artistas gestoras Acerina Amador (ES) y Marina Quesada (ARG) se proponen generar una investigación dentro del territorio fértil de la escucha como modo de resistencia. La dimensión sonora se convierte en una forma de abordar la resistencia a los modos imperantes en las sociedades contemporáneas y un espacio para cultivar conexiones entre humanas y todos los seres con las que convivimos. La idea de activismo sonoro como herramienta de vinculación con los territorios expande la posibilidad de pensar el espacio público y comunitario, así como modos de organización alternativos.

Esta residencia ofrecerá un taller y una muestra, como espacios de intercambio abiertos al público.

Foto: Irupé Tentorio

Muestra Pública el sábado 23 a las 19:30 en el Espacio S.XXI. Entrada libre hasta completar aforo

RELATOS DE ESCUCHA #1
eventsábado 23 de julio

 

Con Sacha Sawila, mujer puente de la cultura andina y su lengua el Runa Simi.

@sachasawila

 

Edición Pablo Vera Solari

@pabloverasolari

RELATOS DE ESCUCHA #2
eventsábado 23 de julio

 

Con Leonardo Ermann, investigador en física en la CNEA- Comisión Nacional de Energía Atómica y en el CONICET y profesor en la UNSAM en Argentina. Realizó su postdoctorado en la Université Paul Sabatier, Toulouse, Francia. Trabaja en física cuántica y con sistemas complejos.

 

Edición Pablo Vera Solari

@pabloverasolari

 

RELATOS DE ESCUCHA 3
eventsábado 23 de julio

 

 Joan Martorell, director de orquesta, músico y compositor. Ha compuesto más de 300 obras para diferentes estilos e instrumentaciones. Como compositor ha escrito la música para cine, series de televisión, teatro, cortometrajes, campañas publicitarias, documentales, videojuegos, danza.

Entrevista realizada y editada por Acerina Amador. 

 

 

Apoyo técnico Kike Perdomo

 

Música original de @joanmartorell para La Escucha como Resistencia. 

RELATOS DE ESCUCHA 4
eventsábado 23 de julio

 

 João Fiadeiro es coreógrafo, autor del método Composición en Tiempo Real, que permite pensar la decisión, la representación y la colaboración. Se investiga y crece en colaboración con disciplinas como la Economía y la Antropología. 

 

Entrevista realizada y editada por Acerina Amador. 

 

 

Apoyo técnico Kike Perdomo

 

Música original de @joanmartorell para La Escucha como Resistencia.

RELATOS DE ESCUCHA 5
eventsábado 23 de julio

 

Manuela Oconell es psicóloga, docente y escritora de varios libros sobre ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso). Se dedica a la práctica y difusión de las Terapias de Tercera Generación. 

 

Entrevista editada y realizada por Acerina Amador.

 

Apoyo técnico Kike Perdomo.

RELATOS DE ESCUCHA 6
eventsábado 23 de julio

José Luis Rivero es uno de los gestores culturales más destacados del territorio español. Director artístico de Mapas Fest. Ha sido entre otros cargos, director artístico de Auditorio de Tenerife, director General de Cultura de Tenerife y Presidente de la 

RED española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de titularidad pública. 

 

 

Entrevista realizada por Marina Quesada y Acerina Amador y editada por Acerina Amador. 

 

 

Música original de Joan Martorell para La Escucha como Resistencia. 

RELATOS DE ESCUCHA 7
eventsábado 23 de julio

 

Gloria Godínez es investigadora autónoma, coreógrafa y performer. Tanto en sus creaciones artísticas como en trabajos de investigación revisa nociones que atañen a la teoría de la danza, el cuerpo, el género y las identidades fronterizas.

 

Entrevista realizada y editada por Acerina Amador.

RELATOS DE ESCUCHA 8
eventsábado 23 de julio

 

Vitor Rua es músico, compositor y productor. Es uno de los artistas portugueses más destacados de la improvisación.

Entrevista realizada y editada por Acerina Amador.

Apoyo técnico Kike Perdomo

eventviernes 15 de julio

ESCUCHAR TAMBIÉN

 

ESCUCHAR EL VIENTO

ESCUCHAR LO NO DICHO

ESCUCHARTE

ESCUCHAR EL CAMPO QUE SE ABRE

ESCUCHAR PAISAJES

ESCUCHAR PAJAROS

ESCUCHAR UN SECRETO

ESCUCHAR UN FINAL

ESCUCHAR COMO SI FUERA POR PRIMERA VEZ

ESCUCHAR EL TIC TAC DE UN RELOJ

ESCUCHAR EL SONIDO DEL TECLADO

ESCUCHAR CARROS

ESCUCHAR MOTORES

ESCUCHAR EL MAR

ESCUCHAR A LO LEJOS

ESCUCHAR EL ZUMBIDO DE UN MOSQUITO

ESCUCHAR LA INTUICIÓN

ESCUCHAR LA INTENCIÓN

ESCUCHAR 360°

ESCUCHAR EL UNIVERSO

ESCUCHAR LA VIBRACIÓN

ESCUCHAR UN COTORREO

ESCUCHAR UN COTILLEO

ESCUCHAR UN AUDIOLIBRO

ESCUCHAR UN MOVIMIENTO

ESCUCHAR EL ESPACIO

ESCUCHAR EL VAIVEN

ESCUCHAR LAS EMOCIONES

ESCUCHAR EL CORAZON

ESCUCHAR UNA HORMIGA

ESCUCHAR MUSICA

ESCUCHAR EL TREN

ESCUCHAR EL ACANTILADO

ESCUCHAR LA RADIO

ESCUCHAR UN CUENTO

ESCUCHAR A MI ABUELA

ESCUCHAR UN LLANTO

ESCUCHAR UN MAULLIDO

ESCUCHAR UN MUGIDO

ESCUCHAR UNA SIRENA

 

Marina Quesada

 

ESCUCHAR O ESCUCHANDO.
eventmartes 12 de julio

Escuchar una verdad

Escuchar el atardecer

Escuchar a mi perrito Berli

Escuchar el río correr

Escuchar los horrores de la guerra

Escuchar el asfalto

Escuchar a una muñeca de ojo roto

Escuchar a las violadas

Escuchar esa puerta que chirría y se abre

Escuchar la ola romper

Escuchar la lengua que perdimos

Escuchar por primera vez.

                                                                                                       Acerina  Amador

eventdomingo 10 de julio

 

 

Ando aquí en estas islas en donde el vientre del planeta sale para afuera. Así se me aparecen estas rocas volcánicas que contrastan con mi acostumbrada pampa.

Ando aquí con ganas de escuchar a quienes escuchan, a quienes reflexionan sobre el escuchar. A otras curiosas interesadas en andar siempre un poco por fuera de lo propio, de lo que es confortable. Aunque vamos, yo ya me siento una señora y eso me encanta y sí, ir confortable me mola más que antes. Pero nunca tanto.  

 

Hoy John Cage me decía algunas cosas que me inspiraron en el paseo a la costa.

Hoy a la mañana me decía -  con un mensaje emitido en 1991 - que cuando escucha música escucha como a gente hablando, hablando sobre sus ideas, o sus emociones. Pero que cuando escucha un sonido, el tráfico por ejemplo, no escucha un texto, sino que tiene la sensación de que el sonido está actuando. Y él ama la actividad del sonido. Lo que hace es moverse más alto o bajo, más agudo o grave, más largo o más corto. Escuchar eso lo satisface. 

También decía que no ve mucha diferencia entre tiempo y espacio, sería difícil decir dónde empieza uno o termina el otro. Contaba también sobre Duchamp y su escultura musical. Y cómo la gente espera que la escucha sea más que la escucha. Él quiere los sonidos como son, sin que tengan que parecer o significar otra cosa. Kant decía que hay dos cosas que no tienen que significar otra cosa para darnos placer: El sonido y la risa.

A John el sonido que le gusta más es el silencio. Y el sonido del silencio que se escucha en la mayoría de los lugares del mundo hoy en día es el tráfico. Si escuchas Beethoven es siempre igual, dice, pero el tráfico es siempre diferente. Finalmente lo más vigorizante le parece la música que aún no ha sido escrita. Y hace su esfuerzo para que cada momento sea así, que sea algo con lo que no está familiarizado.

 

A mí me encanta escuchar a la gente y la tradición oral me parece un gran valor. El aprendizaje que se transmite por la propia experiencia y se convierte en una experiencia, otra, en el momento en que se comparte. Siempre imagino a una vieja, en un pueblo, contando sus historias a muchas niñas atentas.

Hoy la vieja para mí fue John.

 

Marina Quesada

eventsábado 9 de julio

Inserta en este festival de artes escénicas, recibimos una carta hermosa del director del festival JL Rivero que nos da la bienvenida hablando de cómo el festival desea unirse a la posibilidad de cuidar nuestro ecosistema, y me encanta que la cuestión ecofeminista aumente y se generalice. 

No es casualidad que haya programado una investigación como la nuestra.

Ante la emergencia de la emergencia de la emergencia, con la ecoansiedad por las nubes de una parte de la población, la escucha, la pausa, son necesarias. Y no hacer es lo más difícil, de entrada hacer menos es durísimo, al menos para mí. Que nuestra visión de los festivales cambie, que abracemos formas alternativas de entender la producción, la difusión y la exposición de obras requiere de esfuerzo, requiere de trabajo colectivo.

¿Cómo el sector impactar  en esa dirección del cambio de paradigma y cuál sería ese paradigma alternativo?

Entonces recordé un evento de TanzFabrik que paró toda su actividad durante un mes para pensar y reevaluar su actividad. ¿Cómo nos podemos situar como artistas, como gestoras frente al cambio climático, las guerras por los recursos y la pérdida de biodiversidad?

¿Cómo podemos resistir a este sistema que está orientado a los productos y nos requiere estar productivas constantemente? 

Una de las formas iniciales me parece que tiene que ver con una invitación como esta, donde se nos ha permitido reflexionar, practicar, escuchar y parar. No se nos ocurrió presentar una pieza en tres semanas, cosa que hace 10 años atrás, yo habría propuesto esto, ya hice piezas en 10 días. Desapegarnos de la idea de producir, incluso cuando nos deja atrás en las subvenciones públicas, que es lo que valoran, te dan un punto por producción y castigan la no producción, porque independientemente de la calidad del proyecto actual, el puntuaje global tendrá en consdieración cuantas piezas produces por año (como si las piezas pudieran ser churros).

Estuve hablando de la desesperanza, que es un motor para el no cambio, la parálisis y la continuidad del sistema. Dice Mark Fischer que ese sentimiento de impotencia es una parte esencial del sistema de gobernanza del mundo occidental: Realismo capitalista. Describe nuestra sociedad como una donde el capital, la idea de beneficio y propiedad privada nos ha invadido de tal forma que no podemos imaginar otras formas de vivir.

La reducción de posibilidades y la rigidez que esto nos trae, es abrumadora y no creo que podamos salir de esta rueda sin un cambio. La crisis está aquí, y la posibilidad de existir en el arte para encontrar otras formas posibles, además de otros modelos alternativos. 

                                                                                                  Acerina Amador


 

¿Qué quieren los obreros? Una tímida aproximación a la Escucha Profunda.
eventviernes 8 de julio

 

…Hoy estamos anegados en palabras inútiles, en cantidades ingentes de palabras y de imágenes. La estupidez nunca es muda ni ciega. El problema no consiste en conseguir que la gente se exprese, sino en poner a su disposición vacuolas de soledad y de silencio a partir de las cuales podrían tener algo que decir. Las fuerzas represivas no impiden expresarse a nadie, al contrario, nos fuerzan a expresarnos. ¡Qué tranquilidad supondría no tener nada que decir, tener derecho a no tener nada que decir, pues tal es la condición para que se configure algo raro o enrarecido que merezca la pena ser dicho!

 

                                                                                                         Conversaciones, Deleuze.


 

La Escucha Profunda es “escuchar de todas las maneras posibles todo lo que sea posible escuchar, independientemente de lo que estés haciendo. Esa escucha intensa incluye los sonidos de la vida diaria, de la naturaleza, de los propios pensamientos, así como sonidos musicales”, definía Oliveros.

La compositora distinguía entre escuchar y oír. “Oír es el medio físico que permite la percepción. Escuchar es prestar atención a lo que es percibido tanto acústica como psicológicamente”. 

 

La meta y la recompensa de la Escucha Profunda era una sensación potenciada de receptividad y un cambio de nuestra formación cultural habitual, que nos enseña a analizar rápidamente y a juzgar más que simplemente a observar.

 

Cuando tuve conocimiento de la Escucha Profunda me di cuenta de que, inconscientemente, yo ya llevaba un tiempo practicándola aunque solo en el contexto de la observación de aves. De hecho, siempre me ha resultado gracioso que esa actividad se la llame así, porque más de la mitad del tiempo una está escuchando las aves, no observándolas. Se la podría rebautizar “darse cuenta de las aves”. 

Lo que la actividad tiene en común con la Escucha Profunda es que para observar pájaros no hace falta que hagamos prácticamente nada, casi literalmente. Observar aves es lo contrario de buscar algo en internet. Los pájaros no se pueden buscar; no se trata de que un pájaro salga y se te identifique. Lo máximo que puedes hacer es caminar en silencio y esperar a oír algo, y entonces te quedas inmóvil debajo de un árbol usando tus sentidos animales para determinar dónde está y qué es. Lo que a mí me asombraba y me empequeñecía de observar aves era el cambio que producía en la granularidad de mi percepción, que había sido de bastante “baja resolución”. 

La diversificacíon de lo que hasta cierto mometno eran simplemente “sonidos de aves”, que pasan a convertirse en sonidos discretos que significan algo para mí, es algo que solo puedo comparar con el momento en el que me di cuenta de que mi madre hablaba tres lenguas, no dos.

Ese tipo de descubrimiento embarazoso en el que algo que creías que era una sola cosa es, en realidad, dos cosas y en que cada una de esas cosas es en realidad, diez cosas, parece tener que ver con la duración y la calidad de la atención de cada quien. 

Soy un ser humano artista, psicóloga, observadora y defensora de animales no humanos (desde perros a insectos de la Amazonia peruana), deseosa de proteger espacio en la Tierra y que más especies podamos entrar en el espacio seguro del Refugio (por cierto, nombre de una de mis obras) me topo con la pregunta de cuán privilegiada es esta posición.  Se puede entender la práctica de no hacer nada como un lujo autoindulgente, o confundir el autocuidado con comprar caros aceites esenciales. 

Pero creo que existe un derecho a no hacer nada, que Deleuze menciona y el hecho de que se le niegue a mucha gente, o el hecho de que nos lo neguemos en muchos momentos a nosotras mismas (para ironía de la lectora, estoy con COVID mientras escribo estas líneas), no por eso se convierte en un derecho menos importante. 

Pensemos en la conquista de los Derechos Humanos o de los derechos de los trabajadores. Ya desde 1886 existían revueltas en Estados Unidos reclamando los obreros “ocho horas de trabajo, ocho para el descanso y ocho para lo que queramos”. 

Queremos cambiar las cosas,

estamos muy cansados

de trabajar por nada,

para sobrevivir a duras penas:

sin tiempo para pensar.

Queremos que nos de el sol,

queremos oler las flores,

sabemos que Dios lo quiere 

y por eso pretendemos

ocho horas para trabajar.

 

Unamos nuestras fuerzas

en tiendas y en talleres

también en astilleros:

trabaja ocho horas

descansa otras ocho

y otras ocho haz lo que quieras.

 

Y con una ternura inmensa señalo que en hacer lo que quieras, se referían a descansar, pensar, flores, sol…Actividades corporales. 

De hecho, cuando Samuel Gompers pronunció el discurso “¿Qué quieren los obreros?”

La respuesta fue “Quieren la tierra y todo lo que hay en ella”.

 

                                                                                                                           Acerina Amador

LAS TRINCHERAS DE LA SENSIBILIDAD
eventviernes 8 de julio

 

 

Querides amigues,

 

Aquí sigo en las trincheras con mi compañera, tratando de escuchar por debajo del ruido y las distracciones, que son muchas cuando una es hiperactiva como yo. 

Supongo que mi tendencia a la acción me ha llevado a buscar espacios como el arte y tiempos como los retiros y estancias en la selva o la Sabana, donde consigo notar el animal que soy, tengo la posibilidad de volver a pasar las cosas por el corazón. 

Ayer propuse que nuestro día comenzara escuchando. Hacer escucha o no hacer sino escuchar. Acabé dormida pero antes pude notar el flujo vital, y escuchar trajo notar a un grupo de aves en medio de Santa Cruz, que periódicamente iban expresándose. No me dio para conocerlos ni identificar quién es quién, pero fue una práctica enraizante. Como que para enraizarse hace falta un suelo real, no sucede en el mundo de las ideas y la tecnología. 

“La realidad directa, sensible en todo su misterio, que es más que humano, sigue siendo su única referencia para un mundo experiencial actualmente inundado de visiones generadas."

En Acción y Contemplacíon, Merton refleiona sobre la relacón entre la contemplación de lo espiritual y la participación en lo mundano, dos cosas que desde hace larog tiempo la Iglesia había manifestado como opuestas, pero él descubríó que distaban mucho de ser mutuamente excluyentes. El retiro y la contemplación son necesarias para ver lo uqe sucede, pero la misma contemplación nos devuelve a nuestra responsabilidad en y para el mundo. 

Eso me hace pensar que participar está fuera de duda, pero tal vez la gran pregunta es ¿cómo?

Leía ayer un artículo sobre cómo estamos un 15% más deprimidos que hace 10 años y me pregunto si no es la desesperanza la materia de la que se nutre la economía del consumo y de la atención. Oscilamos entre el miedo y la tristeza en una sociedad cada vez más polarizada por el uso de redes sociales que ni siquiera nos muestran al que piensa distinto, no hay cabida. De hecho, ¿cuántas veces leí en los perfiles de conocid@s "elimino a quien no piense como yo"? 

¿De qué huimos? El retiro permanente podría ser también una forma de huida, es posible que sea imposible para la mayoría de nosotros. Ahora, si nos quedamos ¿cómo lo hacemos?

Decía William Deresiewicz en Soledad y Liderazgo, un discurso del 2010 que nos estamos emapapndo del conocimiento convencional. En la realidad de otras personas, estamos creando una cacofonía en la que resulta imposible que escuchemos nuestra propia voz, incluso saber si estamos pensando ne nosotros o en cualquier otra cosa. 

Vera Mantero, coreógrafa portuguesa con la que estudié y trabajé en varias ocasiones, decía que cuidaba mucho el tiempo que dedicaba a leer o exponerse a medios informativos convencionales y por supuesto a medios artísticos convencionales, para tratar de mantener su imaginación menos contaminada del mundo que proponen.

La pregunta de nuevo, sería tal vez cómo escuchar lo que el mundo produce, de una forma que nso permita salvaguardar nuestra frescura, nuestra atención, la capacidad de curiosear y sorprendernos con la realidad, la posibilidad de escuchar al resto de entes con los que compartimos tiempo y espacio. 

                                                                                                           Acerina Amador.