La inmortalidad
Delirium Teatro
viernes 3 de junio | 20:00 h.
sábado 25 de junio | 20:00 H.
Paraninfo Universidad de La Laguna Tenerife
Centro Insular de Deportes Gran Canaria
03/06/2022 20:00 h.Tenerife
15 €
25/06/2022 20:00 H.Gran Canaria
15 €

Sinopsis

“En la ciudad tinerfeña de La Laguna, un grupo de jóvenes universitarios comparte sueños, aspiraciones profesionales, amores y desamores y luchas políticas contra un régimen queda sus últimos pero crueles estertores, en el periodo convulso de los años de la Transición a la democracia. La muerte del joven poeta Félix Francisco Casanova los espolea a conjurarse para hacer algo que los libre de la mediocridad y les proporcione, al igual que al malogrado escritor, la inmortalidad en vida. ¿Pero hacer el qué?”

“El teatro es y será nuestra forma de vida”, Delirium Teatro.

 

Autoría y dramaturgia: Antonio Tabares
Espacio escénico y dirección: Severiano García
Ayudantía de dirección: Laura Reyes
Elenco: Silvia Criado, Delia Hernández, Abel Moral, Daniel Sanjinés y Javier Socorro
Producción: Soraya Glez del Rosario
Auxiliar de producción: Berrie Miravalls
Producción ejecutiva: Raúl Morán
Composición y dirección musical: Julio Tejera
Diseño de iluminación: Grace Morales
Diseño de vestuario: Héctor León
Producción Audiovisual: Recursos P. S.L
Espacio Sonoro: Fabián Yanes
Diseño de imagen: John P. Cruz
Comunicación: Sara Vega
Técnicos de iluminación y sonido: Grace Morales y Carlos Ramos

 

CANARIAS
La inmortalidad es una coproducción con MAPAS fest.

Residencia artística en Paraninfo de la Universidad de La Laguna.
Estreno absoluto

 

 

Javier miró a un lado y al otro del pasillo y, tras cerciorarse de que estaba desierto, entró en el baño y cerró la puerta tras de sí. Era la primera vez que iba al servicio de la Facultad de Humanidades. Le sorprendió la luz blanca que rebotaba con fuerza en los azulejos y el aroma a ambientador haciéndole agradables cosquillas en la nariz: nada que ver con el aire denso y oscuro de los baños de Ciencias.

Javier eligió el cubículo del fondo, el que tenía el cartel de AVERIADO en la puerta, y se encerró dentro. Empezó a canturrear la melodía de Hotel California mientras sacaba el papel y la bolsita de hierba del bolsillo de la chaqueta. Se colocó la boquilla en la comisura de los labios y fue entonces cuando reparó en unas palabras escritas en negro a la altura de sus ojos, justo en el centro de la puerta de madera del baño, con letra redonda y clara.

YO SOY TU DESTINO…

Espero que nos crucemos

al doblar una vida

y del susto me mates

por ultima vez

Y observó lo que supuso que era una firma: F. F. C.

Javier sintió que las palabras se quedaban resonando en la parte trasera de su cráneo, por encima de la nuca, y le recorrió un escalofrío. Sin pensarlo mucho, sacó un bolígrafo azul de la chaqueta y le puso la tilde a la “u” que faltaba en el quinto verso. Después, añadió un poco por debajo, a la izquierda:

Oye, don Destino,

salgo con un poco de retraso,

¿no te importa?

J. F. Q. Javier se quedó unos instantes abstraído frente a ambos mensajes y sonrió levemente al darse cuenta de que las dos letras eran muy parecidas entre sí.

 

El teatro es la representación de la vida, es la imagen de la inmortalidad, también es poesía, y viceversa.

Resulta sumamente interesante partir, antes de ver esta obra, de estos tres términos: Teatro, inmortalidad y poesía, una palabra sigue, irremediablemente, a la otra.

Félix Francisco Casanova es un autor nacido en La Palma que, a pesar de su corta vida, nos ha dejado un legado de maravillosas poesías y novelas. El prematuro poeta nos dejó, también, un diario que, tras tu muerte, se convirtió en su propio testamento:

Estos días oigo mucha música, mucha. Siempre estoy naciendo en la música, es inagotable mi sed y también su fuente es inagotable. Y me amansa y me derrama como un cántaro de sangre de montaña, y su amor me toca y soy lo más vulnerable a sus palabras, y mis heridas, mis llagas revenan como un árbol cortado, como el primer día en que amé o leí a Tagore.

Adjuntamos algunos de nuestros poemas favoritos:

ERES UN BUEN MOMENTO PARA MORIRME

Amaneciendo y anocheciendo
a un mismo tiempo,
cariño, ¿no es ésta la forma
en que te gustaría vivir?
En mi cabeza hay un álbum
de fotos amarillentas
y lo voy completando con mis ojos,
con los más leves ruidos,
atrapando olores en el aire
y en cada sueño que sueño.
¿Sabes una cosa, pequeña?
La última página de mi álbum
tiene tu boca lluviosa mordiéndome un labio,
un disco de rock’n’roll
y calcetines de colores.
Mis ojos han sido rápidos, te he hecho el amor con la ropa puesta
a través de una
larga pajita dorada
mientras cruzabas la calle
con el cabello ardiendo.
Pero ahora son tus pies
quienes dan mis pasos,
¡así que no te equivoques
pues me caería!
Te bebo en cada vaso de agua
que sacia mi sed,
mis palabras son claras como niños pequeños
o espesas como semen empapando cortinas,
pero hoy tengo que inventar
un nuevo idioma
para conversar con tus tiernos maullidos eléctricos
y los gritos de euforia
de la gente que vive en tu cabeza.
Debes saber que a veces
soy como un entierro interminable,
siempre triste y azul
subiendo y bajando
por la misma calle.
Pero otras veces soy un río de risa
corriéndome por toda la ribera,
haciendo el amor a la mar,
una felicidad contagiosa,
un revólver de amor, nena,
y voy a disparar justo a tu corazón
¡bang, bang!
¿te di?
Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
montaña de aguardiente
y tarde rojiza.
Eres un buen momento para morirme.

 

SÍNDROME Nº4

Hoy, los veinte dedos
de mi cuerpo
desean abandonarme
igual que pájaros
al árbol seco,
hoy cada uno de mis cabellos
está erguido
como un soldado que van a fusilar,
hoy el viento arruga mi piel
como una bandera rota,
hoy, macilento brujo,
he colgado mi máscara
y mi boca se abre
como un fruto al caer.